martes, 19 de junio de 2012

MUY TARDE YA

Nos negamos los "te quiero" por temor a ser contestados con un "está bien".

 Una relación con el sexo como carta de bienvenida, sin saber que dentro del recinto nos encontraríamos con el banquete de un amor apasionado. Y miramos de reojo los movimientos del otro con miedo a probar del plato primero y parecer desesperado; aún cuando el hambre del querer hacía ruido dentro de nuestros cuerpos y nos provocaba un dolor incómodo que nos alejaba, con la esperanza de que la distancia trajera mejores sensaciones.

 Ya en otro lugar, lejos el uno del otro, el recuerdo del roce de nuestras pieles volvía a traernos esa sensación ácida. Demasiaso para ambos, demasiado tarde para un nosotros. Y sí, algunas noches sueño con que el tiempo dé marcha a atrás, que las manecillas del reloj giren incontrolables en reversa y nos devuelva a aquellas noches tan perfectas en la que abrazados compartíamos el aire de la misma habitación.

 Dónde quedaron esos días en que el sonido de tu voz alegraba mi jornada, en los que nuestras conversaciones sobre libros y tecnología llenaban nuestras emociones. Y no por la plática en sí, que me podía parecer inverosímil, sino por el compartir esas cosas en común.

 Y escribo en plural aunque es mi corazón el que habla en primera persona, porque tengo la certeza irrefutable de que sentíamos lo mismo.

 Muy tarde ya. Hoy que te volví a ver el hado me lo volvió a escupir en la cara: MUY TARDE YA!

1 comentario:

  1. Excelent muy inspirador hace este pensamiento una terapia a la mente.

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