“Cómo nos hace falta aquello que no tenemos” – Alicia Serrano
(@chestercita003)
Cuando tenía menos años y por consiguiente, menos
experiencias vividas, recuerdo escuchar repetitivamente el slogan –creo que era
de la feria del libro– que rezaba: “Leer es una aventura”. Con el tiempo comprendería el significado
real de la frase; y sí, leer es una aventura.
Leer es sumergirse en nuevos mundos y cada uno diferente al otro.
No es oculto mi amor por los libros, en todo momento
cito alguna lección aprendida en ellos, versos que han quedado guardados en mi
memoria, personajes que después de haberlos conocido me sorprende lo mucho que
se pueden parecer a gente que me rodea y aún a mí mismo. Soy de los que los prefiere impresos. No cambiaría por nada el placer de sentir la
cubierta de un libro entre mis manos, el olor del papel al ir pasando las páginas
a la vez que descubro la vida de los personajes y la historia que los
envuelve. Sin embargo, disfruto también sabiendo
que se expande rápidamente el mercado del libro online, para que no haya excusa
de altos costos o el tener que cargar a todos lados con un manuscrito. Lo
importante es leer. Y bueno, para aquellos que les adormila y demás, también
existen audio libros. No hay excusas
para adentrarse en esta aventura que permite
enriquecerse y enriquecer a otros. Una
historia bien contada, pueden producir toda una gama de emociones distintas y a
veces, aparentemente contradictorias: sentimientos de curiosidad, bienestar,
regocijo y risa, empatía, tristeza, vergüenza e incluso impacto, debido al poder
que la historia, en sí misma, posee.
Una de las formas más conocidas de contar
grandes y fantásticas historias es a través del cine y la televisión. Estos medios son para maravillar nuestros
sentidos. Fábrica de sueños, donde lo
impensable se materializa. Y a pesar de
esto, no es sólo mero entretenimiento, sino una de las maneras más efectivas de
propagar ideas y así entrar en la consciencia del público.
Muchas de estas historias son originales,
nacidas y pensadas para el cine o bien para la televisión; sin embargo, muchas
otras son adaptadas, tomadas de otros medios, como las novelas. Un ejemplo es la saga literaria aún no
terminada: “Canción de Hielo y Fuego”, con una grande y compleja historia,
adaptada –para mí la mejor opción para hacerle
honor a la historia– a la pantalla chica bajo el título “Juego de
Tronos” (el nombre del primer libro). Por otro lado, algunas otras historias tomadas de la literatura son llevadas a la gran pantalla. La Saga Crepúsculo, El Señor de Los Anillos,
el conocido Harry Potter, Las Crónicas
de Narnia; otras menos fantásticas, Querido John, La Última Canción, Agua para Elefantes y una
reciente: “La Chica del Dragón Tatuado”, basado en la novela “Los Hombres que
no Amaban a las Mujeres” del fallecido escritor Stieg Larsson.
Algunas de estas novelas las leí antes de
su estreno en la pantalla grande, y luego de ver la película obtuve una lección. Cuando vamos al cine a ver la adaptación de
una historia ya conocida, simplemente estamos viendo la interpretación que
alguien más le dio a esa historia. Me pasó
con las 3 estrenadas de Narnia, Agua para Elefantes y La Chica del Dragón
Tatuado, por mencionar algunas. Detalles omitidos, diálogos cambiados,
personajes suprimidos.
Por estos pequeños detalles es que prefiero
los libros. La historia es contada, pero soy yo quien le da la interpretación,
las imágenes, me puedo imaginar los colores, soy yo quien le da la banda
sonora; a parte, puedo ir a mi ritmo y no limitarme a 90 minutos.
No sé si les ha pasado –a mí muchas veces
(ya menos que antes) –, que se dan cuenta que están viviendo la vida según la interpretación
de otra persona; según lo que otro cree correctamente necesario; dándole matices
que alguien más sugiere. Esto no es más
que ver la vida a través de otros ojos.
La incompleta adaptación de tu historia, omitiendo los detalles, las cosas importantes.
Hace algunos años, me dejaba llevar mucho
por las tendencias de la gente que me rodeaba, a escuchar cierta música, a frecuentar ciertos
lugares; maravillado por lo que otros experimentaban. A vivir mi vida, a leer mi historia, a través
de los ojos de alguien más, a echar de menos lo que no tenia y desearlo (como bien dice la frase inicial). Luego, maduraría
lo suficiente como para andar a mi paso y entender que vivir es experimentar,
tropezar, levantarse, caer otra vez, sonreír y saludar, avanzar, aprender, compartir
y muchos verbos más. Especialmente vivir
es eso, vivir. Y que todos
experimentamos la vida de diferentes maneras porque pensamos diferente, somos
distintos y singulares.
No nos dejemos impresionar por la forma en
que otros interpretan su vida, esa es su manera de ver las cosas, esas son sus
circunstancias, son sus hechos. En esta aventura de la vida, de nuestra vida; esa vida que debemos descubrir de a poco, como cuando leemos un libro, párrafo a párrafo, página por página; lo mejor es tomar nuestra historia y vivirla a nuestra manera, a descubrirla y sobre todo a disfrutarla; con esos múltiples detalles que interpretaremos de acuerdo a nuestra verdad, con la banda sonora que escojamos y al paso que podamos.
"soy yo quien le da la interpretacion"
ResponderEliminarExactamente!
eso me paso a mi cuando era mas pequeña con la primera pelicula de harry potter donde sali hasta kbriada y todo, varios años me tomo entender q solo era eso exactamente q dices, era la interpretacion de ese director y yo no podia esperar q coincidiera con la mia.... pero me costo rantan eh!
yo era super young cuando salio la primera pelicula de harry potter y a mi los libros me habian atrapado tanto q sentia q la pelicula no le hacia ni la menor de las justicias al libro.
Pero en fin, excelente entrada esta!
Como siempre, esta buenísimo tu artículo!!!
EliminarPor otro lado, pensé que cada vez que yo decía esa película de harry potter no me gustó y todos me preguntaban ¿pero xq? entonces yo salia con mi historia de "leí los libros y muchas cosas eran diferentes, es mas hay un error en tal escena". Me tomó mucho trabajo entender que las películas de los libros no son como yo esperaba suelen ser resumidas,así como también resumen personajes en uno solo, para que el principal tenga mas protagonismo.