lunes, 30 de enero de 2012

A TRAVÉS DE OTROS OJOS


“Cómo nos hace falta aquello que no tenemos” – Alicia Serrano (@chestercita003)

Cuando tenía menos años y por consiguiente, menos experiencias vividas, recuerdo escuchar repetitivamente el slogan –creo que era de la feria del libro– que rezaba: “Leer es una aventura”.  Con el tiempo comprendería el significado real de la frase; y sí, leer es una aventura.  Leer es sumergirse en nuevos mundos y cada uno diferente al otro.

No es oculto mi amor por los libros, en todo momento cito alguna lección aprendida en ellos, versos que han quedado guardados en mi memoria, personajes que después de haberlos conocido me sorprende lo mucho que se pueden parecer a gente que me rodea y aún a mí mismo.  Soy de los que los prefiere impresos.  No cambiaría por nada el placer de sentir la cubierta de un libro entre mis manos, el olor del papel al ir pasando las páginas a la vez que descubro la vida de los personajes y la historia que los envuelve.  Sin embargo, disfruto también sabiendo que se expande rápidamente el mercado del libro online, para que no haya excusa de altos costos o el tener que cargar a todos lados con un manuscrito. Lo importante es leer. Y bueno, para aquellos que les adormila y demás, también existen audio libros.  No hay excusas para adentrarse en esta aventura que permite enriquecerse y enriquecer a otros.  Una historia bien contada, pueden producir toda una gama de emociones distintas y a veces, aparentemente contradictorias: sentimientos de curiosidad, bienestar, regocijo y risa, empatía, tristeza, vergüenza e incluso impacto, debido al poder  que la historia, en sí misma, posee.

Una de las formas más conocidas de contar grandes y fantásticas historias es a través del cine y la televisión.  Estos medios son para maravillar nuestros sentidos.  Fábrica de sueños, donde lo impensable se materializa.  Y a pesar de esto, no es sólo mero entretenimiento, sino una de las maneras más efectivas de propagar ideas y así entrar en la consciencia del público. 
  
Muchas de estas historias son originales, nacidas y pensadas para el cine o bien para la televisión; sin embargo, muchas otras son adaptadas, tomadas de otros medios, como las novelas.  Un ejemplo es la saga literaria aún no terminada: “Canción de Hielo y Fuego”, con una grande y compleja historia, adaptada –para mí la mejor opción para hacerle  honor a la historia– a la pantalla chica bajo el título  “Juego de Tronos” (el nombre del primer libro).  Por otro lado, algunas otras historias tomadas de la literatura son llevadas  a la gran pantalla.  La Saga Crepúsculo, El Señor de Los Anillos, el conocido Harry Potter,  Las Crónicas de Narnia; otras menos fantásticas, Querido John,  La Última Canción, Agua para Elefantes y una reciente: “La Chica del Dragón Tatuado”, basado en la novela “Los Hombres que no Amaban a las Mujeres” del fallecido escritor Stieg Larsson.

Algunas de estas novelas las leí antes de su estreno en la pantalla grande, y luego de ver la película obtuve una lección.  Cuando vamos al cine a ver la adaptación de una historia ya conocida, simplemente estamos viendo la interpretación que alguien más le dio a esa historia.  Me pasó con las 3 estrenadas de Narnia, Agua para Elefantes y La Chica del Dragón Tatuado, por mencionar algunas.  Detalles omitidos, diálogos cambiados, personajes suprimidos.

Por estos pequeños detalles es que prefiero los libros.  La historia es contada, pero soy yo quien le da la interpretación, las imágenes, me puedo imaginar los colores, soy yo quien le da la banda sonora; a parte, puedo ir a mi ritmo y no limitarme a 90 minutos.  

No sé si les ha pasado –a mí muchas veces (ya menos que antes) –, que se dan cuenta que están viviendo la vida según la interpretación de otra persona; según lo que otro cree correctamente necesario; dándole matices que alguien más sugiere.  Esto no es más que ver la vida a través de otros ojos.  La incompleta adaptación de tu historia, omitiendo los detalles, las cosas importantes.

Hace algunos años, me dejaba llevar mucho por las tendencias de la gente que me rodeaba, a  escuchar cierta música, a frecuentar ciertos lugares; maravillado por lo que otros experimentaban.  A vivir mi vida, a leer mi historia, a través de los ojos de alguien más, a echar de menos lo que no tenia y desearlo (como bien dice la frase inicial).  Luego, maduraría lo suficiente como para andar a mi paso y entender que vivir es experimentar, tropezar, levantarse, caer otra vez, sonreír y saludar, avanzar, aprender, compartir y muchos verbos más.  Especialmente vivir es eso, vivir.  Y que todos experimentamos la vida de diferentes maneras porque pensamos diferente, somos distintos y singulares. 

No nos dejemos impresionar por la forma en que otros interpretan su vida, esa es su manera de ver las cosas, esas son sus circunstancias, son sus hechos.  En esta aventura de la vida, de nuestra vida; esa vida que debemos descubrir de a poco, como cuando leemos un libro, párrafo a párrafo, página por página; lo mejor es tomar nuestra historia y vivirla a nuestra manera,  a descubrirla y sobre todo a disfrutarla; con esos múltiples detalles que interpretaremos de acuerdo a nuestra verdad, con la banda sonora que escojamos y al paso que podamos.

2 comentarios:

  1. "soy yo quien le da la interpretacion"
    Exactamente!
    eso me paso a mi cuando era mas pequeña con la primera pelicula de harry potter donde sali hasta kbriada y todo, varios años me tomo entender q solo era eso exactamente q dices, era la interpretacion de ese director y yo no podia esperar q coincidiera con la mia.... pero me costo rantan eh!
    yo era super young cuando salio la primera pelicula de harry potter y a mi los libros me habian atrapado tanto q sentia q la pelicula no le hacia ni la menor de las justicias al libro.
    Pero en fin, excelente entrada esta!

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    1. Como siempre, esta buenísimo tu artículo!!!
      Por otro lado, pensé que cada vez que yo decía esa película de harry potter no me gustó y todos me preguntaban ¿pero xq? entonces yo salia con mi historia de "leí los libros y muchas cosas eran diferentes, es mas hay un error en tal escena". Me tomó mucho trabajo entender que las películas de los libros no son como yo esperaba suelen ser resumidas,así como también resumen personajes en uno solo, para que el principal tenga mas protagonismo.

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